El Château Evrard, clasificado como monumento histórico, es una verdadera joya arquitectónica que data del siglo XVII. Su nombre enigmático evoca los frescos excepcionales que adornan sus muros, representando monos en cuadros intrigantes. Esta residencia también es conocida bajo los nombres de "château de la folie" y "château du Turfiste", lo que añade a su misterio y a su encanto singular.

Desafortunadamente, desde su abandono en 2012, el Château Evrard ha sido objetivo de numerosos visitantes no deseados, atraídos por su creciente fama en internet. Los urbexers, apasionados de la exploración urbana, se han sentido especialmente seducidos por su arquitectura notable y su escalera de gran belleza.
Este castillo, cargado de historia y misterio, sigue suscitando la admiración y el asombro de los aficionados a la exploración urbana, a pesar de los desafíos que debe enfrentar. Que sus muros ancestrales continúen siendo testigos del glorioso pasado de esta residencia, preservando así su legado para las generaciones futuras.




