La exploración urbana, abreviada como exploración urbex (del inglés urban exploration), es un pasatiempo que consiste en visitar zonas urbanas construidas y abandonadas, el explorador urbano es comúnmente llamado urbexeur.
Esta actividad consiste en visitar lugares ocultos o de difícil acceso, tales como casas señoriales, escuelas, almacenes abandonados, hospitales o sanatorios, etc. En los casos más extremos, la práctica consiste en visitar lugares explícitamente prohibidos, tales como túneles de metro, catacumbas y azoteas (edificios, monumentos, etc.). Por ello, se asocia con diversas actividades llamadas "subterráneas" como la catafilia y el techado, está estrechamente vinculada a actividades deportivas como la escalada o el parkour. La práctica se ha difundido rápidamente con la aparición de las redes sociales y las plataformas de video, especialmente gracias a YouTube.
Hoy en día, la práctica del urbex se ha modificado en algunos lugares para convertirse en "turismo de ruinas", este tipo de turismo es facilitado por agencias de viajes que se encargan de visitar lugares abandonados.
La exploración urbana incluye diferentes métodos de práctica que pueden tener distintos motivos. El gusto por la aventura forma parte integral del elemento. Algunos se centrarán en el contexto histórico, las estructuras antiguas y abandonadas. Muchos aficionados al urbex se interesan por el patrimonio cultural y creen que el urbex, cuando se realiza bajo ciertas condiciones, puede ayudar a preservar y recordar la historia de los sitios. A veces, las expediciones urbanas permiten restaurar o señalar colecciones de archivos abandonados.



