El Hotel Kosmos, erigido en 1934, comienza su existencia como un modesto establecimiento para jóvenes. Sin embargo, durante las décadas de los 60 y 70, el sitio experimenta una expansión notable. Se añade un café-restaurante, así como una piscina exterior que tuvo un gran éxito en esa época.
Desafortunadamente, las cosas toman un giro difícil en los años 90 con la aparición de costosas renovaciones. En 2002, se retira el permiso de la piscina debido al incumplimiento de las normas vigentes, lo que provoca una caída en la afluencia. Incapaz de hacer frente a sus deudas, el hotel se declara en quiebra en 2003.

En 2004, el antiguo edificio es declarado patrimonio, lo que impide cualquier intento de renovación. Desde entonces, permanece abandonado, congelado en el tiempo desde 2005, un vestigio silencioso de su pasado glorioso pero ya terminado.




