
El mansión, que en su día fue símbolo de una vida fastuosa, hoy está mayormente desierto. Sin embargo, sus 26 habitaciones, incluyendo al menos 4 baños y 2 aseos, así como un posible sauna en el último piso, dan testimonio de su grandeza pasada. Además, un número impresionante de habitaciones no identificadas añade un misterio adicional al lugar.
Cerca también se encuentra el depósito de agua, que en su día formaba parte del dominio del mansión, añadiendo un toque extra a este cuadro ya impresionante. A pesar de su aparente deterioro, el mansión Joachim Kroll sigue fascinando y atrayendo a los curiosos en busca de aventura y misterio.




